domingo, 17 de octubre de 2010

¡Mamma mía!



Javier Pastore volvió a romperla (golazo incluído) en el 4-1 del Palermo ante Bologna y, confirmó, además de las comparaciones con Zidane, que lo suyo no es sólo tiki tiki: el arco rival lo seduce. Ah, también ratificó el regalo a su vieja...

Se cansó de homenajearla con la pelota en los pies. Patricia ya se merecía algo más que el resto. Al menos, en su día. Entonces, Javier no lo dudó y, más allá de lo trillado del recurso, después de romperle la red al pobre Viviano, arquero del Bologna, a ella le rompió el corazón con su camiseta interior escrita a mano. “Feliz día, madres”, se dejó ver una vez que abrió la goleada del Palermo con un golazo desde afuera del área que piropeó al ángulo. Lo de Pastore ya no es la historieta del joven cordobesito que está aprovechando sus 15 minutos de fama en Europa. Lo de Pastore es pura realidad. ¡Mamma mía! ¡Qué jugador!

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