
El clima estaba caliente y Moreno apagó el incendió que se venía. Dos goles del colombiano para dar vuelta el partido contra Argentinos. Los jugadores, enojados por los insultos del entretiempo y las presiones de la semana, se fueron sin saludar y entonces fueron silbados nuevamente.
Moreno 2 – Argentinos 1. Cuesta creer que un equipo dependa tanto de un jugador, y que su presencia sea determinante en el resultado. Es cierto, Racing no es sólo Moreno; la defensa colabora (por momentos), José Luis Fernández aporta velocidad, Yacob suma quite en el medio y los delanteros la pelean arriba para generar peligro. Sin embargo, el colombiano demostró una vez más que su presencia es determinante. Racing venía de perder el clásico (Gio no había estado por irse con su selección) y, sin jugar mucho mejor que la semana pasada, esta vez pudo llevarse una sonrisa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario