
Entró el primero y entraron casi todos. Y el primero fue muy rápido. ¿Quién lo hizo? Un gigante como el Flaco Schiavi, después de un centro, a lo Schiavi, tirándose al piso. Cómo lo gritó, a los cinco minutos... Ese fue el comienzo de la gran noche de Newell's contra un equipo muy inferior como el boliviano. Pero la verdad, aunque no se exagere con esta goleada histórica, cuántas veces los equipos no se dan un dolor de cabeza con este tipo de rivales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario